¿Sabes quién cocina tu Ayahuasca?

“Es un derecho de quien toma la medicina preguntar a su guía de dónde viene la ayahuasca que están tomando. Así también es válido usar el instinto, la inteligencia y la razón para decidir si tomar o no la medicina que a cada persona ofrezcan”.

No es ningún secreto que en la actualidad conseguir ayahuasca lista para tomar es sumamente fácil, si sabes dónde buscar. En una breve caminata por mercados de Perú o Brasil podrías fácilmente encontrar quién te provea de la medicina y llevártela a tu casa. Pero hacer eso ¿es esto seguro, benéfico y eficiente para ti? Responderé a las tres preguntas de manera tajante y directa: no. Ninguna de las tres.

Recordemos, que antes que cualquier otra cosa, la Ayahuasca es medicina. Y en este sentido vale la pena retomar una parte del juramento hipocrático -mismo que siguen haciendo algunos médicos de la era moderna antes de ejercer:

“En cuanto pueda y sepa, usaré las reglas dietéticas en provecho de los enfermos y apartaré de ellos todo daño e injusticia. Jamás daré a nadie medicamento mortal, por mucho que me soliciten, ni tomaré iniciativa alguna de este tipo (...)”

La ayahuasca es ahora de tan fácil acceso, que en mis experiencias viajando o entrevistando personas de todo el mundo, he escuchado historias sorprendentes y terribles que cuentan sobre el mal uso de la medicina. En el peor de los casos se sabe de personas que han fallecido; nunca por culpa de la medicina, sino por la irresponsabilidad de quienes la reparten a diestra y siniestra sin el más mínimo estudio o cuidado, o bien por la imprudencia de personas que lejos de buscar una sanación auténtica, se encuentran atraídos por la posibilidad de una experiencia psicodélica. En casos “intermedios” han llegado a suceder accidentes derivados de la imposibilidad de establecer una comunicación eficaz entre las culturas indígenas y occidentales y sus respectivos conocimientos médicos -tomemos en cuenta que los padecimientos en las selvas y en las ciudades suelen ser totalmente diferentes, así como las dietas, fisiologías, etcétera.

Después de unos años de investigar respecto a temas diversos de la medicina, un día me encontré de frente con una de tantas preguntas importantes: ¿Los usuarios realmente saben de dónde viene la medicina que toman?

En la mayoría de los casos no lo saben. Y aunque podríamos relatar millones de historias exitosas (porque la mayoría de las historias en la Ayahuasca son exitosas, a mi juicio) y experiencias valiosísimas que las personas han tenido, hace falta poner un freno momentáneo al festejo de una medicina noble y mirar con una perspectiva más crítica.

Entrando en detalles. Cuando la medicina no está bien hecha, y no ha seguido las reglas tradicionales, botánicas, energéticas, económicas y espirituales, el menor de los costos es que resulte una medicina débil o incluso inútil. Pero el peor de los costos puede ser muy alto.

Por ejemplo, es sabido que en el Amazonas, algunos chamanes o cocineros de ayahuasca suelen agregar plantas a la medicina además de las que tradicionalmente se usan. La ayahuasca solo requiere de forma indispensable contener la liana de ayahuasca y la chacruna para prepararse. Pero también se puede llegar a añadir toé (floripondio), mapacho (tabaco), Chiric Sanango, Bobinsana, etcétera.

En cada caso, las cantidades y razones por las que se añadan más plantas es responsabilidad y conocimiento del chamán que cocina. Un mal uso o desconocimiento de los ingredientes y sus cantidades puede derivar en resultados contraproducentes. En el peor de los casos, llegué a escuchar de viajeros norteamericanos que han tenido la intención (si no es que ya lo hayan realizado de facto) de agregar sustancias o plantas psicotrópicas como la marihuana; todo esto sin tener la menor idea de lo que están haciendo y de cómo impacta en el organismo cada elemento por separado y en conjunto. Hacer estas combinaciones simplemente por curiosidad o por incrementar “el viaje” puede tener pésimas consecuencias, y lo peor de todo es que a veces esas personas están dispuestas a compartir su medicina.

Es fundamental informar a la comunidad acerca de la higiene mental y espiritual que los cocineros deben tener.

La ayahuasca, al ser una medicina para la mente y el espíritu, deberá ser preparada en las condiciones de limpieza que en ese sentido funcionen. Así pues, en palabras del muy experimentado cocinero Raúl, de Pucallpa, han de seguirse lineamientos como los siguientes durante la preparación de la medicina:

  • Se debe llevar a cabo una dieta estricta, con mayor rigidez que la dieta “normal” que se usa antes de tomar medicina. Y debe llevarse a cabo por periodos más prolongados, es decir que más allá de solamente tres días es mucho mejor. Esta dieta la deben seguir todas las personas que intervengan en el procesos de cocinar la medicina.

  • El cocinero no debe tener sexo durante el periodo de preparación de la medicina.

  • No se deben decir malas palabras, ni tener malos pensamientos, deseos u ofensa para nada ni nadie. No se debe maldecir, ni mentir.

  • La concentración debe estar totalmente enfocada a la medicina. Hay que hacer a un lado todas las demás actividades. Pensar continuamente en la razón por la que se hace y ejercitar la conversación con las plantas que se están usando, ya que esa conversación seguirá su camino durante las ceremonias y después de ellas.

Raul Vargas. Experto cocinero del Pucallpa y alumno del chamán Franz Freyre del Águila, reconocido internacionalmente.

Estas son solamente algunas de las normas que los maestros han enseñado a los buenos cocineros, aunque por supuesto que las escribo solamente para ilustrar el tipo de dedicación que la medicina implica.

Así también es importante no permitir que animales, suciedad, maldad o enfermedad se acerquen a la medicina o entren en contacto con ella, ya que después ella estará en contacto con las demás personas con quien se comparte.

Todas estas son razones suficientes para que la persona que toma la medicina tenga interés y cuidado. Y no solamente eso, sino que es un DERECHO de quien toma la medicina preguntar a su guía (siempre respetuosamente) de dónde viene la ayahuasca que están tomando. ¿La preparó el guía? ¿La preparó alguien más? Si la preparó alguien más es válido preguntar quién es esa persona, y por qué el chamán ha confiado en ella. Así también es válido usar el instinto y la razón para decidir si tomar o no la medicina que a cada persona ofrezcan.

Nunca, estimado lector, hay que dejar toda la responsabilidad al destino. Es imprescindible tomar responsabilidad junto con los guías de la medicina. Preguntar te hará saber si puedes confiar o no en las personas. Un guía o chamán que se rehuse a explicar su camino, puede ser signo de una situación indeseable. La claridad y la honestidad son necesarias en cualquier sistema médico que el ser humano promueva.

Sobre todas las cosas no hay que olvidar que la medicina tradicional del Amazonas es integral; considera al ser humano como un ser físico, mental y espiritual. Es bueno siempre estar con los dos ojos abiertos; o mejor, con los tres ojos abiertos.

Finalmente, como dice el guía mexicano, Marco, hay que entender que las normas y las formas en que se hace la medicina y las ceremonias en el mundo son muchísimas. No son absolutas, todas hay que respetarlas y comprender qué son y por qué son como son.

La verdadera espiritualidad humana solo se alcanza si se acompaña de toda la inteligencia posible.

Ayahuasca Cocodrilo

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